Las autoridades de Guatemala declararon alerta naranja a nivel nacional debido a una potente erupción del volcán de fuego, que expulsa fuentes de lava de hasta 300 metros de altura y proyecta columnas de gas y ceniza que superan los 6.000 metros, desplazándose hasta a 130 kilómetros de distancia hacia las costas del Pacífico.
Como medida inmediata, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) y los cuerpos de socorro evacuaron a cientos de pobladores de caseríos cercanos, trasladándolos a refugios temporales en San Juan Alotenango y Escuintla. La población acudió a los albergues con temor ante el recuerdo de la trágica erupción de 2018.
Ante el riesgo continuo de flujos ardientes, el Ministerio de Educación suspendió las clases presenciales en tres municipios aledaños. Asimismo, las autoridades mantienen cerrada la carretera perimetral que conecta la costa sur con Antigua Guatemala y recomendaron extremar precauciones con el tráfico aéreo, aunque el aeropuerto internacional continúa operando con normalidad.