El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la firma de una orden ejecutiva que impone un arancel global del 10 % a las importaciones, luego de que la Corte Suprema invalidara la mayoría de los gravámenes que sustentaban su estrategia comercial.
El alto tribunal determinó que el uso de la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) para aplicar aranceles amplios excedía la autoridad presidencial y requería aprobación del Congreso. Tras el fallo, el mandatario decidió recurrir a otra base legal (la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974) para restablecer un esquema arancelario.
Trump calificó la decisión judicial como “decepcionante” y aseguró que la nueva medida se aplicará adicionalmente a los aranceles ya vigentes. También dejó abierta la posibilidad de impulsar nuevas investigaciones comerciales para proteger la industria nacional. Analistas advierten que la medida podría generar tensiones con socios estratégicos y afectar las cadenas de suministro globales, especialmente si se amplía más allá del 10 %.
La decisión marca un nuevo episodio en la disputa entre el poder ejecutivo y el judicial en torno al alcance de las facultades presidenciales en materia comercial.