De acuerdo con recomendaciones especializadas de Purina, los canes catalogados como braquicéfalos (aquellos de cara aplanada como el bulldog inglés, el bulldog francés, el pug, el pequinés y el shih tzu) sufren mayores complicaciones en sus vías respiratorias, lo que limita de forma drástica su capacidad natural para transpirar y regular el calor. A este grupo se suman razas de pelaje abundante o de doble capa, tales como el husky siberiano y el pomerania, las cuales son propensas al sobrecalentamiento si no se adaptan sus rutinas.
Frente a este panorama, las autoridades veterinarias recomiendan especial vigilancia durante las temporadas cálidas, evitando por completo los paseos bajo el sol intenso, los ejercicios extenuantes y las horas pico de radiación, con el fin de evitar salivación extrema, vómitos, desmayos y deshidratación. Asimismo, se aconseja sacar a las mascotas únicamente en las primeras horas de la mañana o al caer la tarde, mantener los espacios del hogar frescos y ventilados, y jamás cometer el grave error de dejarlos encerrados dentro de un vehículo estacionado.
Garantizar el bienestar animal durante las épocas de altas temperaturas también implica mantener agua fresca y limpia a su disposición permanente, así como un cepillado constante en razas de pelo denso sin llegar a raparlas sin supervisión profesional, ya que el pelaje cumple un rol vital de protección térmica.
Proteger a los peludos de casa es una tarea de importancia que previene golpes de calor y emergencias veterinarias.
Información: El Espectador, 2026
Redacción por: Vanessa Méndez