Desde este 15 de julio, Colombia consolidó su transición hacia la jornada de 42 horas semanales sin alterar salarios. Esta medida, que incluye al servicio doméstico, obliga a las empresas a rediseñar sus operaciones, contratos y modelos de turnos para adaptarse al límite legal.
El reto operativo coincide con las reglas de la Ley 2466 de 2025, que adelantó la jornada nocturna a las 7:00 p.m. y elevó el recargo dominical al 90%. Bajo este panorama, el tradicional "Día de la Familia" deja de ser obligatorio, abriendo paso a esquemas de bienestar voluntarios.
Para evitar sobrecostos por horas extra, los expertos sugieren pactar jornadas flexibles de 4 a 9 horas diarias y actualizar los reglamentos de trabajo. Una planeación estratégica será clave para mantener la productividad sin incurrir en contingencias legales.