Un sismo de magnitud 4,6 volvió a sentirse este lunes en las ciudades de Caracas y La Guaira, en el norte de Venezuela, apenas cinco días después del doble terremoto que devastó esa región del país. El movimiento telúrico, registrado durante la mañana, obligó a cientos de personas a salir nuevamente de sus viviendas por temor a nuevos derrumbes, mientras los organismos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda y rescate.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se localizó frente a las costas de La Guaira, una de las zonas más afectadas por los sismos del pasado 24 de junio. Las autoridades venezolanas indicaron que esta réplica no dejó víctimas adicionales ni daños de consideración, aunque incrementó la preocupación entre la población y obligó a suspender temporalmente algunas labores de rescate por razones de seguridad.
Los equipos de emergencia nacionales e internacionales continúan trabajando entre los escombros en busca de sobrevivientes, mientras miles de familias permanecen en albergues temporales o en espacios abiertos por el riesgo de nuevas réplicas. La Guaira concentra gran parte de los esfuerzos de atención debido a la magnitud de los daños registrados en infraestructura y viviendas.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la actividad sísmica y exhortaron a la ciudadanía a seguir las recomendaciones de protección civil. La emergencia continúa siendo una de las mayores catástrofes naturales registradas recientemente en Venezuela, mientras avanzan las labores de asistencia humanitaria y evaluación de los daños.