Con una inversión de $1.500 millones, la Gobernación de Cundinamarca lanzó un programa pionero para instalar sistemas de captación de agua lluvia en viviendas de interés social (VIS) y de interés prioritario (VIP). La iniciativa contempla tanques modulares con capacidad de hasta 20.000 litros, que permitirán recolectar un volumen equivalente al consumo diario de 29 hogares, ofreciendo una alternativa eficiente frente a la creciente demanda hídrica.
El proyecto permitirá a las familias reducir hasta un 30% el uso de agua potable en actividades como lavado de ropa y limpieza, disminuyendo la presión sobre los acueductos y generando un ahorro significativo en facturas y cuotas de administración. Además, garantizará reservas estratégicas para afrontar periodos de sequía y fortalecer la resiliencia de las comunidades.
La convocatoria se ejecutará entre 2026 y 2027 y está dirigida a conjuntos residenciales con mínimo 40 unidades habitacionales. El proceso incluye acompañamiento técnico desde el diseño hasta la instalación final, consolidando una apuesta estratégica por la sostenibilidad y el uso responsable del recurso vital.