Carlos Alcaraz y Jannik Sinner recibirán 1,2 millones de dólares cada uno solo por participar en el ATP 500 de Doha, cifra revelada por el medio italiano La Gazzetta dello Sport. El monto corresponde a incentivos económicos autorizados por la ATP para garantizar la presencia de figuras de primer nivel en torneos de esta categoría.
Lo llamativo es que este pago fijo duplica el premio destinado al campeón, que ronda los 530.000 dólares, independientemente del desempeño en la cancha. Es decir, las estrellas aseguran un ingreso superior incluso antes de disputar el primer punto.
La estrategia responde a un objetivo claro, fortalecer el posicionamiento del torneo tras su ascenso de categoría ATP 250 a 500. Con una bolsa total cercana a los 2,83 millones de dólares, Doha apuesta por atraer a las máximas figuras del ranking para elevar su impacto mediático, aumentar la venta de entradas y potenciar el valor de sus patrocinios. El modelo combina premios oficiales con acuerdos privados que, en la práctica, colocan al evento en niveles de rentabilidad comparables a los de un Grand Slam para los jugadores mejor posicionados del circuito.