En lo corrido del año, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), junto a la Fuerza Pública, ha ejecutado 27 operativos contra la producción ilegal de carbón vegetal mediante quemas a cielo abierto. Las intervenciones se concentraron principalmente en Nemocón, seguido por Ráquira, Soacha y la localidad de Ciudad Bolívar en Bogotá. En estos puntos se detectó la combustión flagrante de retales de madera y muebles viejos sin ningún control técnico, una práctica que deteriora gravemente la calidad del aire.
Además de la contaminación atmosférica, esta actividad artesanal destruye la vegetación protectora y altera la regulación hídrica de los ecosistemas locales. La urgencia radica en que, durante 2025, el 73 % de los operativos de alto impacto de la entidad estuvieron vinculados a este flagelo, consolidándose como una de las mayores amenazas ambientales de la región.
Ante la proximidad de la temporada de sequía, el riesgo de incendios forestales se dispara de forma crítica. Al respecto, Constanza Zúñiga, directora Jurídica de la CAR, advirtió que estas quemas afectan la salud comunitaria y el suelo, asegurando que la entidad aplicará con total rigor las normas ambientales para priorizar el bienestar colectivo sobre el interés particular.