Las entidades ambientales mantienen el monitoreo permanente de las condiciones climáticas ante la posible consolidación del fenómeno de El Niño durante los próximos meses. De acuerdo con los análisis realizados, Bogotá y los municipios de la Sabana podrían enfrentar una disminución progresiva de las lluvias, aumento de las temperaturas y una mayor presión sobre los recursos hídricos, por lo que las autoridades trabajan en estrategias de prevención y adaptación para minimizar los impactos sobre la población.
La cuenca del río Bogotá y los ecosistemas estratégicos de la región han sido identificados como zonas especialmente sensibles frente a escenarios de sequía prolongada. Aunque algunos sectores todavía registran precipitaciones y niveles favorables en los embalses, expertos señalan que el comportamiento climático actual corresponde a una etapa de transición, por lo que es fundamental fortalecer las acciones de conservación ambiental, el monitoreo de las fuentes de agua y la preparación de los territorios frente a posibles emergencias.
Entre las medidas que se vienen implementando se encuentran el fortalecimiento de sistemas de almacenamiento de agua en áreas rurales, la protección de ecosistemas que abastecen los acueductos y el desarrollo de estudios para ampliar alternativas de suministro hídrico. Las autoridades reiteraron el llamado a promover el uso responsable del agua y a mantener una cultura de prevención que permita afrontar de mejor manera los efectos que podría generar este fenómeno climático en la región.