El fortalecimiento del Fenómeno de El Niño mantiene en alerta a los gremios ganaderos de la región Caribe colombiana, ante el impacto que la sequía y las altas temperaturas están generando sobre la producción agropecuaria. La disminución de las lluvias ha comenzado a afectar de manera significativa los pastizales, las fuentes hídricas y la alimentación del ganado, generando preocupación entre miles de productores que dependen de esta actividad económica en departamentos como Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico y Magdalena.
De acuerdo con la Asociación de Ganaderos de la Costa Norte, cerca de 6.400 productores podrían verse perjudicados por las condiciones climáticas extremas. El gremio señaló que la reducción de agua disponible y el deterioro de los cultivos forrajeros han incrementado los costos de sostenimiento del ganado, dificultando la producción de leche y derivados lácteos. Esta situación podría generar un fuerte impacto en la canasta familiar, ya que productos básicos como la leche y el queso podrían aumentar entre un 50 % y un 80 % si las condiciones climáticas persisten durante los próximos meses.
Ante este panorama, los gremios agropecuarios hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional y a las autoridades regionales para implementar medidas de mitigación que permitan atender la emergencia. Entre las solicitudes se encuentran el fortalecimiento de programas de alimentación animal, estrategias para garantizar el acceso al agua y apoyos económicos dirigidos a pequeños y medianos productores. Expertos del sector también advirtieron que los efectos del cambio climático podrían intensificar la frecuencia y severidad de fenómenos como El Niño, aumentando los desafíos para la producción agropecuaria en Colombia.