El Gobierno Nacional oficializó un cambio clave en el desarrollo del Regiotram del Norte tras la aprobación del CONPES 4190, documento que establece una nueva estructura de financiación y gobernanza del proyecto. La Nación incrementará su participación al 81,6 %, con una inversión cercana a los $14,16 billones, asumiendo así el control mayoritario de la iniciativa. La decisión deja por fuera a la Alcaldía de Bogotá, luego de que la administración distrital condicionara su aporte (estimado en $2 billones) a la inclusión de ajustes técnicos en el trazado urbano, los cuales no fueron incorporados en el nuevo esquema aprobado.
Por su parte, la Gobernación de Cundinamarca financiará el 18,4 % restante, consolidando una alianza con el Gobierno Nacional que busca garantizar el cierre financiero del proyecto, cuyo costo total asciende a $17,36 billones y cuenta con respaldo presupuestal hasta 2039. No obstante, la medida ha generado un fuerte choque político. Desde el Distrito se advierte que la exclusión de Bogotá podría desconocer riesgos técnicos previamente identificados y limitar la participación de la capital en una obra que impactará directamente su sistema de movilidad.
El Regiotram del Norte, un sistema férreo 100 % eléctrico, conectará a Bogotá con los municipios de Chía, Cajicá y Zipaquirá a lo largo de 49 kilómetros. Se proyecta que movilice cerca de 187.000 pasajeros diarios, con 17 estaciones previstas hacia 2034, y que permita reducir hasta en una hora los tiempos de desplazamiento. El principal reto ahora no solo será técnico, sino político: lograr una articulación efectiva entre el Gobierno Nacional y el Distrito para garantizar la integración del proyecto con el sistema de transporte de Bogotá.